Soldadura Mig

 

Esta técnica de soldadura también se conoce como GMAW “Soldadura de Arco Metálico con Gas” que comenzó su desarrollo para realizar soldaduras metálicas que estén caracterizadas por un espesor mayor a los ¼ pulgadas, con la aplicación de un tipo de gas inerte que se encarga de protegerlo de la atmósfera circundante, es por esta razón que este tipo de técnica de soldadura lleva el nombre de MIG “Metal Inert Gas” y se trata específicamente de mantener de manera estable a los arcos de electrodos consumibles de hilos sólidos y las piezas que se pretenden soldar.

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Características de las soldaduras MIG

Las técnicas de soldaduras MIG se pueden aplicar cuando se pretenden soldar diferentes tipos de materiales aluminio, aceros al carbono y piezas metálicas inoxidables. Esto permite que sea muy eficiente la productividad que puede llegar a tener este tipo de soldadura, tomando en cuenta la capacidad del rendimiento que tiene por algunos electrodos continuos, que no necesitan de ser cambiados y con unas tasas de deposición superior al resto de las otras.

Esta técnica permite realizar diferentes soldaduras de una forma más continua y sin ninguna necesidad de realizar algún empalme entre ambos cordones. Este tipo de soldadura es totalmente recomendable tomando en cuenta la facilidad que caracteriza su aplicación, ya que producen una gran tasa de fabricaciones por sus múltiples niveles de rendimientos.

Los materiales que se utilizan para soldar como el cable y la pistola, son instrumentos ligeros que permiten que su transporte sea más fácil, así como también la manipulación que realizan los soldadores. Por esta razón este tipo de soldadura se conoce como un método muy versátil en relación a las variedades de metal y la alineación que se puede usar.

Ventajas de las soldaduras MIG

La técnica de soldaduras MIG ofrecen múltiples ventajas a las personas que pretenden aplicar este tipo de soldadura, tomando en cuenta que cuando se realiza la superficie que es soldada finalmente queda totalmente limpia y sin ningún tipo de residuos. Además de esto y como hemos mencionado anteriormente, las técnicas de soldaduras MIG permiten realizar este tipo de trabajo con mayor facilidad cualquier tipo de aspersor delgado. Su tipo de arco se puede visualizar con facilidad, permitiendo aplicar las técnicas de soldadura en diferentes posiciones.

Entre todos los tipos de soldaduras que existen, la soldadura MIG es la única que permite poder mantener concentrados los materiales de aportes con la ayuda de los arcos. Las velocidades de funciones de los materiales de aportes es considerablemente alta, lo que produce una cantidad menor de distorsiones en los diferentes materiales, además de que la densidad de las corrientes es más elevada que la de otro tipo de métodos de soldadura y esto permite que se logren mayores penetraciones. Una de las mejores ventajas de la aplicación de soldaduras MIG es que aumentan en mayor proporción la eficiencia de los electrodos casi al 100%.

Limitaciones de las soldaduras MIG

Cuando se pretenden aplicar las técnicas de soldaduras MIG se debe seguir un ritmo equilibrado en el momento de la soldadura. Además de esto, debemos tomar en cuenta que los tipos de alambres que servirán como electrodos en la ejecución de las soldaduras, así como también el gas que se va a utilizar de manera preventiva como protección, son elementos fundamentales en la aplicación de estas técnicas y por esa razón demandan una mejor calidad en las soldaduras. Además de esto,  este tipo de soldadura necesita específicamente fuentes de corrientes directas y continuas, además de un alambre en constantes movimientos con los electrodos.

¿Cómo soldar aplicando las técnicas de soldaduras MIG?

La aplicación de las técnicas de soldaduras MIG se define como un proceso para soldar que se realiza gracias a los arcos eléctricos que se generan entre los electrodos y las piezas que se pretenden soldar. En las soldaduras MIG, los electrodos de metal alimentados con continuidad se funden creando un baño de fusiones a velocidades constantes y controladas. Los alambres se conectan a unos polvos de voltajes continuos mientras las piezas a soldar se conectan al otro polo. En el momento en el que se alimentan los alambres se tocan las piezas que se pretenden soldar mientras se forman los arcos eléctricos. Estos arcos funden los alambres que son depositados en las piezas que se van a trabajar.

Las máquinas que se utilizan en este tipo de soldadura están involucradas a una fuente de poder, unos soportes, unas puestas de tierras y unos reguladores de la presión del gas. Estos equipos se caracterizan por tener interruptores con 7 posiciones que tienen el trabajo de regular las corrientes con la intención de ejecutar la soldadura. Las corrientes que se utilizan, además de la velocidad de los alambres se ajustan en relación al espesor de los materiales que se pretenden soldar.